Los lácteos a lo largo de nuestra vida

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Contienen nutrimentos estratégicos en la dieta de toda la población

Lácteos en la infancia

La infancia es una etapa crucial para el desarrollo físico y mental. El cuerpo pasa por cambios extremos durante los primeros años de vida; implica el crecimiento del tejido óseo y el crecimiento muscular, traducidos en una mayor demanda de energía y nutrimentos específicos.

Desde la vida intrauterina, en el período post-natal, e incluso en los primeros tres años de vida, el requerimiento de ácido docosahexaenoico (DHA) por parte del cerebro y de la retina es fundamental para la función posterior de ambos tejidos. El DHA es un ácido graso altamente insaturado que pertenece a familia de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 de cadena larga.

Lácteos en la adolescencia

Investigaciones han demostrado que hoy en día el consumo de leche se ha sustituido por otras bebidas. Este hábito puede llevar a un inadecuado consumo de Calcio el cual afecta a varios en especial de los adolescentes.

Según el Centro Nacional para el Control de Enfermedades de la Juventud  encontró que sólo el 11% de las mujeres adolescentes y 23% de los hombres consumen sus 3 porciones de lácteos por día.

Durante esta etapa las mujeres experimentan síntomas emocionales y físicos recurrentes durante su ciclo menstrual. El síndrome premenstrual está representado por tensión, irritabilidad, depresión, ansiedad, cambios de humor, distensión abdominal y sensibilidad en las mamas, entre otras. Existen estrategias alimentarias para disminuir los efectos del síndrome premenstrual como el aumento del consumo de lácteos, ya que el Calcio influye significativamente a solucionar esta condición.

En un estudio se encontró que las pacientes que consumían regularmente leche, yoghurt y queso presentaban con menos frecuencia estos síntomas que las que tenían un consumo bajo.

Lácteos en la adultez

Está comprobado que al pasar de la adolescencia a la adultez el consumo de lácteos disminuye. Tan sólo el 53% de los hombres y 21% de las mujeres de 19 a 30 años consumen la cantidad requerida de Calcio El 39% de los hombres y el 43% de las mujeres de 20 a 29 años consumen menos de 1 porción de lácteos por día.

Existe evidencia de que el consumo de lácteos durante el embarazo disminuye el riesgo de desarrollar preeclampsia gracias a que el calcio puede reducir la sensibilidad vascular.

Por otro lado, se ha comprobado que la deficiencia del Magnesio está asociada con depresión. Un consumo adecuado de este mineral puede ayudar con su prevención, aunque existen otros factores determinantes de esta enfermedad.13

Otra de las ventajas del consumo adecuado de lácteos, y por lo tanto de Calcio, es la regulación de la presión sanguínea.

Nutrición y adultos mayores

En esta etapa, uno de los mayores problemas presentes es la osteoporosis, asociada con la baja ingesta de calcio durante la vida.

La pérdida gradual de la dentadura ocasiona problemas a la hora de masticar y por lo tanto puede disminuir el volumen de alimentos consumidos, ocasionando una alimentación de menor calidad. Los lácteos además de garantizar los requerimientos de calcio, mejoran el consumo de otros nutrimentos.

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